Un joven bluesman inglés en Oviedo
Antes de ayer tuve el gustazo de volver a encontrarme con un fantástico bluesman inglés que, a pesar de su juventud, lleva la friolera de cincuenta y tantos años dándole a los teclados, a la harmónica y a la guitarra eléctrica de una forma tan personal como cautivadora. En estos tiempos de triunfitos y otra gente de mal vivir con tufillo a pollo frito, resulta esperanzador ver cómo algunos genios siguen en la brecha dando el callo como el primer día, con la misma ilusión, frescura y ganas de comerse el mundo, aunque se tengan setenta y cinco años y uno se llame nada menos que John Mayall.
Tuve el gustazo de verle, por segunda vez en un año, en Oviedo, donde vino acompañado, como la última vez, por el guitarrista Buddy Whittington. Buddy es un pedazo de guitarrista de blues y de lo que le echen, con una voz ancha y profunda como los ríos de su Texas natal, y una sensibilidad casi tan grande como él.
Bueno, sé que esto no tiene mucho que ver con los aviones, pero…no sólo de volar vive el hombre, no?
Mi primer vuelo a los mandos
Las navidades de 2006 me trajeron un regalo estupendo: un par de horitas de vuelo en avioneta con instructor. La impresión fué tan fuerte que le dediqué éstas páginas a la experiencia, que le recomiendo a todo el mundo.
Ya veis, unos dicen “sexo, droga y rock and roll”, otros “escribe un libro, planta un árbol, ten un hijo”; yo sólo os digo “que no os vuelen: volad”.
Empuje del Easy Glider Pro
Hoy he estado midiendo el empuje del Easy Glider con el motor que me pasó Raúl Hevia, un Turnigy 2213/22 de 924 kV. He medido el empuje con dos hélices diferentes, que son las que tengo preparadas para este avión: 10″x6″ y 11″x7″.
Si quereis más info, podeis ver los detalles en esta página: Datos de Empuje
Mi primera página
Bueno, pues después de un par de horitas, ya tengo instalado WordPress en el servidor de casa, así es que no hay más excusas para no tener un blog.
Supongo que ahora toca lo de siempre, presentar el blog, a mí mismo y todo eso. Por el título del blog podreis deducir dos cositas: que me gustan los aviones… y que soy un candongo. Así es que de eso va la cosa: de aviones, que son mi pasión. Empecé volando en ellos, después aprendí a pilotarlos en un simulador, llegué a pilotar “de verdad” nada menos que cuatro horas, y ahora los fabrico y vuelo desde el suelo con una pequeña radio, que un día fueron la pasión de mi abuelo, por cierto… pero esa es otra historia.
Bueno, pues hechas las presentaciones, hala, a currar. Iré subiendo cosillas y escribiendo, como Sinuhé el egipcio, no para los dioses ni para los hombres, sino para mí mismo.


