Atenuación de la señal de radio

Una pregunta que muchas veces nos formulamos en este mundiillo de la RC es la de la distancia máxima a la que podremos alejar el avión sin perder el control por culpa de señal de radio. Así es que he estado buceando en mis antiguos apuntes de Teleco y refrescando conceptos. Para determinar el alcance hay que tener en cuenta dos factores: la atenuación y la interferencia. De momento vamos a centrarnos en la atenuación. La respuesta, al menos teórica, al alcance máximo de una transmisión de radio sin interferencias está en una sencilla ecuación. El alcance de las ondas en el espacio esta prácticamente limitado por la atenuación que sufre la señal a medida que se aleja de la fuente que la generó. Esta atenuación está dada por la ecuación de transmisión de Friis:

\frac{P_r}{P_t} = G_t G_r \left( \frac{\lambda}{4 \pi R} \right)^2

donde Gt y Gr son las ganancias de antena de la antena transmisora y de la receptora respectivamente. Para los que estéis acostumbrados a operar con dBs, cosa muy práctica pues aplicar ganancias y atenuaciones se reduce a realizar simples sumas y restas, la expresión queda así:

Pr = Pt  + Gt + Gr + 87.56 – 20 log f – 20 log d

donde las potencias están expresadas en dBm, las ganancias de antena en dBi, la frecuencia en Hz y la distancia en Km. Existe una calculadora de Potencia Recibida en el sitio Learning Measure.

Esta ecuación demuestra entre otras cosas que cuanto mayor es la frecuencia o menor es la longitud de onda mayores serán las perdidas. Esto es importante a las frecuencias de trabajo en RC, en la banda VHF, y mucho más para los equipos de transmisión de vídeo, en frecuencias entre los 1,3Ghz y los 2,4Ghz.

Considerando todo esto, si nuestra emisora transmitiera a 35 Mhz con 100mW de potencia de salida, y si ambas antenas fueran isotrópicas, entonces la potencia recibida en el avión a 1km de distancia sería de:

Pr = 20dBm + 0 + 0 + 87,56dB – 20Log(35*10^6)dB – 20Log(1)dB

Pr = 20dBm + 87,56dB – 150,88dB

Pr = -43,32dBm =  46,55 nanoVatios


Otro ejemplo, una emisora de video a 1,3 Ghz con 300mW de potencia de salida, con ambas antenas isotrópicas, entonces la potencia recibida en el suelo a 1km de distancia sería de:

Pr = 24,77dBm + 0 + 0 + 87,56dB – 20Log(1,3*10^9)dB – 20Log(1)dB

Pr = 24,77dBm + 87,56dB – 182,28dB

Pr = -69,95 dBm = 101,16 picoVatios

Con esta ecuación hemos obtenido la potencia recibida. Sin embargo, la capacidad de nuestro receptor para trabajar con ese nivel de señal depende de los circuitos que incorpore, que son los que van a determinar cual es la potencia mínima que tiene que llegar al receptor para que se pueda separar correctamente la señal del ruido. Además, las antenas no suelen ser isotrópicas, sino que incorporan una ganancia.

Volviendo al alcance de nuestra emisora de 35Mhz, las ganancias de las antenas standard de 90 cm suelen rondar los 2dB.

Si aplicamos estos datos a la ecuación de Friis para una distancia de 10 km tendremos la potencia recibida a esa distancia:

Pr = 20dBm + 2dB + 2dB + 87,56dB – 20Log(35*10^6)dB – 20Log(10)dB

Pr = 20dBm +4dB + 87,56dB – 150,88dB – 20dB

Pr = -59,32dBm

La sensibilidad de los receptores suele ser de unos 2 micro Voltios (por ejemplo, el receptor Corona RP4S1, que cuesta menos de 25 euros), que aplicados a la resistencia de radiación de una antena de hilo típica de 90 cm, que son 4.4 ohmios, resulta en una sensibilidad de 9.09E-10mW, es decir, -90.41dBm. Podéis encontrar información sobre cómo se calcula esta resistencia en la página Antenas en RC. En definitiva, a 10 kilómetros recibiríamos una señal que aún sería captada por nuestro receptor, que en teoría podría trabajar con valores tan bajos como -90dBm. Sin embargo, la práctica nos dice que esas distancias no se alcanzan con emisoras y receptores standard de 35Mhz, así es que vamos a ver qué factores afectan la recepción de la señal, básicamente:


Hasta aquí hemos tenido en cuenta solamente las pérdidas de señal debidas al medio y la distancia, pero aún no hemos tenido en cuenta el otro factor que limita, y mucho, el alcance de nuestras emisoras: la interferencia, que aparece como un nivel de ruido añadido. Este factor, que se manifiesta mucho más en sistemas analógicos como son los PPM, se limita en cierto grado utilizando sistemas de transmisión digitales, más inmunes al ruido y que además incorporan mecanismos de correción de errores. Pero de la interferencia hablaremos más adelante.

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